El primer aniversario del fallecimiento de Francisco Bergoglio, el párroco que desde el barrio de Flores llegó al Vaticano para ocupar la máxima jerarquía en la Iglesia Católica, sin perder su compromiso por la justicia social, su trato llano y su placer por caminar las calles de la Ciudad y el mundo, contó con múltiples homenajes. En la Plaza de Mayo se realizó un concierto electrónico multitudinario, con la estética que le dió el DJ sacerdote Guilherme Peixoto. También se inaguró un mural en la Estación de San José de Flores (foto)
Plaza de Mayo
La música electrónica de Guilherme logró conectar con un público joven, en un clima de espiritualidad y cultura contemporánea. Su presentación no solo atrajo a una multitud, también reflejó una Iglesia que busca nuevos lenguajes para transmitir su mensaje, en sintonía con el legado del Papa Francisco, que falleció el 21 de abril del año pasado, y su impulso por la cultura del encuentro. El sacerdote portugués que se hizo conocido en todo el mundo con sus sets como dj que combinan música electrónica, video arte y liturgia católica; como propuesta evangelizadora.
Una multitud recordó al Papa Francisco y la Plaza de Mayo fue una fiesta techno con el show del padre DJ
«El mensaje de nuestro Jorge Mario Bergoglio está más vivo que nunca, en una Ciudad que abraza la diversidad. La propuesta de Guilherme nos hizo sentir que Francisco estuvo hoy entre nosotros: él permanece en el corazón de cada uno de quienes se emocionaron con esta gran misa del siglo XXI”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, tras el encuentro con el sacerdote junto a su esposa, la periodista María Belén Ludueña. También participaron el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, el Secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo, y la Directora de Cultos, Pilar Bosca.
El evento, organizado por la Asociación Civil “Miserando”, se consolidó como una expresión masiva con una convocatoria que superó las expectativas y desbordó la Plaza de Mayo. Y refleja el interés de miles de personas en torno a valores como la fe, la solidaridad y el encuentro.
Estación San José de Flores
Subterráneos de Buenos Aires inauguró el un mural de la artista Nora Iniesta en su honor, en la estación San José de Flores de la Línea A a las 17:00 en el hall de entrada, en el acceso directo a la Basílica de San José de Flores, uno de los sitios más significativos en la vida de Jorge Mario Bergoglio, donde sintió su vocación religiosa durante una confesión. El párroco de la iglesia, Martín Bourdieu, bendijo el mural.
Al respecto, el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibañez, afirmó: “Francisco fue el Papa que viajaba en subte, que era cercano a la gente, un símbolo de humildad y austeridad. Por eso decidimos homenajearlo en esta estación, en el barrio de su infancia, para anclar su figura en la ciudad a la que le dedicó su vocación y compromiso”. Y agregó: “Es una forma de reconocer una identidad porteña que no dejó atrás, incluso cuando asumió su misión en el Vaticano”.
Por su parte, Iniesta sostuvo: “Decidí hacer esta obra porque me parece importante que exista en la Ciudad de Buenos Aires una imagen artística, que rinda homenaje a nuestro querido Papa argentino. La memoria no debe faltar nunca. Y dónde mejor que en esta estación, para que el usuario cotidiano del Subte lo recuerde y lo tenga presente siempre”.
Se trata de un mural realizado en mosaico veneciano, de 1,70 por 2,54 metros, que busca generar un recorrido simbólico que vincule la memoria espiritual del lugar con el tránsito cotidiano de los miles de pasajeros.
La artista Nora Iniesta, cuyas obras han sido exhibidas en ciudades como París, Venecia, Seúl, Brasilia, Varsovia, Doha y Nueva Delhi, es Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y ha sido distinguida por el Senado de la Nación. Su trabajo se caracteriza por poner en diálogo símbolos nacionales, identidad, memoria y afectos colectivos.
En la red de subterráneos, Iniesta también se encuentra presente en la estación Belgrano de la Línea E, con un mural de la bandera argentina.
Otras obras
En San José de Flores, los usuarios también pueden encontrar dos obras alusivas de los artistas Adrián Pallarols y Julio Lavallén, que representan el Olivo por la Paz y que fueron inauguradas hace diez años.
En ese sentido, Pallarols realizó una escultura de plata forjada y cincelada a mano, confeccionada a pedido de Papa Francisco con motivo del Primer Partido por la Paz disputado en el Estadio olímpico de Roma, en el cual se convocó a los 50 jugadores más importantes del mundo. La pieza tiene 24 olivas que hacen referencia a los 12 apóstoles y los 12 ancianos del Antiguo Testamento.
Por otro lado, Lavallén realizó un olivo de acero de 2,10 m de alto x 4, 20 m de ancho en tres niveles: el fondo es un cielo pleno en azul; el segundo nivel, que sobresale unos 5 cm del fondo, es el árbol con su tronco y parte del follaje; y el tercer nivel incrementa la frondosidad del follaje.