La Ciudad sigue aumentando la cantidad de árboles en sus veredas, calles y espacios verdes; los cuales se suman a los cientos de miles que ya componen. Al tratarse de seres vivos, los árboles están en constante evolución, lo cual sucede en compañía del entorno que los rodea, algunos inclusos desde hace ya varias décadas lo que implica el desgaste y necesidad de constante recambio de los ejemplares que se desarrollan en la vía pública, una vez que su avanzada edad los lleva a un estado de decrepitud natural o que alguna condición externa impide su normal desarrollo, situaciones que podrían representar un riesgo para los transeúntes que pasan cerca de ellos todos los días. No sólo este es el motivo por el que se realizan nuevas plantaciones en la Ciudad, también los distintos cambios en la trama urbana permiten que se puedan abrir nuevas ubicaciones que alberguen planteras con ejemplares jóvenes que antes no estaban.
Plantaciones
La identificación de estos nuevos lugares y la necesidad de reemplazar ejemplares antiguos en mal estado está a cargo del equipo de inspectores de arbolado de cada Comuna, que cada año recorren las calles de los barrios correspondientes relevando estas situaciones, ayudados por los aportes de los vecinos a través de la página BA colaborativa.
Una vez identificados los lugares a ser ocupados por árboles nuevos, se procede de manera conjunta con la empresa de mantenimiento correspondiente a cada comuna con la planificación de la temporada a ejecutar; la misma consiste en: elección de la especie, de acuerdo a las establecidas para cada corredor en el Plan Maestro de Arbolado de la Ciudad, también se estipula un cronograma tentativo en el que se van a ejecutar las tareas.
Arrancada la temporada
Salen a la calle las cuadrillas y los inspectores a llevar adelante las jornadas de plantación, que con los puntos mapeados van por los distintos barrios completando los espacios vacíos; la tarea consiste en:
Apertura del hoyo de plantación, con el tamaño suficiente para albergar el cepellón (volumen de sustrato del tamaño de la maceta que acompaña la raíz).
Presentación del ejemplar en el agujero, cuidando que el cuello (zona de transición entre el tallo y las raíces) del mismo quede nivelado al ras del suelo.
Instalación de tutores que ayuden al soporte del ejemplar mientras termina de establecerse.
Colocación de barrera antihormigas en el tallo del nuevo árbol y también en los tutores, en casos de especies y ejemplares que ramifican desde la base.
Finaliza con la aplicación de riego abundante en toda la plantera, para reducir el estrés al que se ha sometido el ejemplar y fomentar la exploración radicular.
esquema plantaciones
Posterior a la plantación, la cuadrilla de mantenimiento repasa las posiciones ejecutadas para mantener al ejemplar en óptimas condiciones y que este pueda desarrollarse normalmente; en estas jornadas se revisa el estado de los implementos colocados durante la plantación y se aplica riego nuevamente. Si la implantación del ejemplar no se logra satisfactoriamente, la empresa tiene a su cargo la reposición de los ejemplares perdidos durante los primeros 18 meses.