Por Emiliano Delio
Los jueves a las 20:30 en Fandango Teatro (Luis Viale 108 y Acoyte, Villa Crespo) se recrea una casa rural donde confluyen tres hermanos por la muerte de su madre. Allí recordarán su vida familiar, marcada trágicamente por el padre. Y si la lluvia nos deja, es una metáfora climática, donde aquello que se quería olvidar, rebalsa a pesar de querer taparse, durante una noche tormentosa
La historia comienza con el arribo de uno de los hermanos. El director y dramaturgo Cristian Ruibal interpreta Guillermo, quien narra desventuras que le tocó vivir en España, luego de su exilio económico, marcado primero por las privaciones y humillaciones. Es escuchado atentamente por Horacio (Marcelo Ergas), quién tiene una vida más convencional; su esposa es la que le ha preparado en su mochila las provisiones y vituallas para pasar el día.
Luciana (Victoria Alessandra Spano) es la menor. Ella dedicó sus últimos años de su vida a cuidar a la madre, que recientemente falleció. Sus hermanos siempre la han protegido y se sienten en deuda, porque postergó diversas metas que se había propuesto, como abrir una academia de baile.
Entre diálogos, está presente espectralmente la madre (Florencia Bartolacci). Como fantasma, a veces contribuye a destrabar pequeñas acciones (una estufa que no prende, una puerta que no cierra) o facilitar palabras (por ejemplo cundo juegan a dígalo con mímica, da a conocer palabras). Sus conductas del pasado siempre han protegido a su marido, negando cualquier atisbo de acción lesiva o violenta.
Las historias de vida se conjugan con un drama familiar que todavía repercute en las personalidades de los hermanos. La puesta en escena de la tragedia interpela al público sobre los límites de la tolerancia y la repulsión de ciertas conductas. Donde, a pesar de los lazos rotos, no se abandona la ternura y los buenos recuerdos, como las zambas cantadas en el ámbito familiar.
La propuesta nos traslada a un escenario rural bien logrado. A pesar de vivir todos en ciudades, la confluencia en un lugar alejado, deja una pausa para que cada uno de los personajes pueda reflexionar sobre su vida: sus parejas, trabajos, deseos postergados y proyectos, que podrán realizar en el resto del tiempo, para dejar atrás un pasado de sufrimiento y humillaciones.
Ficha
Dirección y Dramaturgia: Cristian Ruibal
Producción: Roxana Díaz
Elenco: Florencia Bartolacci, Marcelo Ergas, Cristian Ruibal, Victoria Alessandra Spano
Escenografía: Pablo Ubillas
Dirección coreográfica: Sofía Nogues
Diseño sonoro: Byron Donoso Danyan
Diseño de iluminación: Lilian Tupac Latriglia
Asistencia de dirección: Bian Riveros
Redes sociales: Victoria Alessandra Spano
Prensa: Kevin Melgar