La legisladora porteña Natalia Fidel, presentó esta tarde, junto a representantes de las organizaciones Madres del Dolor y Usina de Justicia, un proyecto de ley que auspicia el patrocinio jurídico gratuito para las víctimas de las causas penales.

Fidel introdujo explicando por qué invitó a más de diez personas de las asociaciones: “son sus testimonios los que nos permitirán tomar real conciencia de la situación de vulnerabilidad e indefensión que tienen las víctimas y los familiares de las víctimas de delitos. Las difíciles experiencias, son el fiel reflejo del mundo del revés en el que vivimos, donde los delincuentes tienen más derechos que las víctimas y donde quienes sufrieron la injusticia producto de un delito, luego sufren también la injusticia de un Estado que no los acompaña ni los tutela”

Carolina Píparo afirmó “la importancia que tiene el abogado oficial” ya que cuando “estaba en terapia intensiva con mi hijo” su marido tuvo que ocuparse de conseguir un abogado frente lo que se transformó “en un caso mediático y tantos abogados aparecían”. Y se preguntó: “¿Por que teníamos que pagar por un abogado?” y explicó que “el delincuente sabe mucho más del código penal”; lo que hace “muy injusto pagar por una querella”.

Matias Bagnato, sobreviviente con su abuela, de un incendio intencional en su casa que mató a su familia en Floresta en 1994, sostuvo que durante toda la causa “nadie piensa en la víctima”. El asesino “me quemó una familia entera” y “yo tengo que pagar a un abogado”.

Isabel Yaconis, madre de Lucila, asesinada a los 17 en 2003 cuando intentaron violarla en Núñez, contó que “nadie está preparado para ese momento” y si bien pudieron identificar el ADN del asesino, no lo encontraron por la falta de información. Por eso, ella junto a la asociación Madres del Dolor, contó que la mueva para buscar justicia: “es la herencia, la memoria de nuestros queridos hijos”

Eduardo Tonello, padre de Pablo; afirmó que “perdimos identidad, somos el papá o la mamá de” y destacó que en el proceso que llevan por la muerte de su hijo a balazos en 2014 en Palermo, “lo más negativo fue la ausencia de un abogado desde el principio”.

Franklin Rawson, padre de Ángeles, contó el asesinato de su hija en manos del portero de su edificio “fue un caso muy mediático y somos los pocos que tenemos justicia”, ya que pudieron tener al abogado Pablo Lanusse, que era amigo de la familia. Y destacó que “queremos apoyar el proyecto para qué la balanza (de la justicia) esté más equilibrada”

Silvia Irigaray, mamá de Maxi, asesinado arbitrariamente en 2001 por un policía, aseguró que la resolución del caso dependió “de un bolillero”, ya que en el sorteo “tuve la suerte de que me tocara ese juez” y afirmó a la diputada: “Natalia vamos a apoyarte en esto”

Fidel explicó que “con este proyecto de ley queremos reconocer el derecho a reclamar y perseguir una sentencia justa. Así como el Estado ofrece gratuitamente patrocinio jurídico a todo acusado de cometerlo delitos, creemos que también necesario que se otorgue un beneficio igual a las víctimas”

Y la diputada agregó: “La iniciativa tiene un objetivo claro y conciso: garantizar que toda víctima (o familiar de víctima) de delito pueda ejercer su derecho a constituirse como querellante para participar del proceso penal que se siga contra quien haya cometido ese delito. Así como el Estado pone un defensor oficial a disposición del delincuente, nos parece justo que ponga también a disposición de la víctima un abogado que lo represente”