PREVENCIÓN DE LA MUERTE SÚBITA

Ontiveros estimó necesario “identificar a la población que tiene alto riesgo de muerte súbita”.

La muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de un paro cardíaco en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. Por eso en el Salón Dorado de la Legislatura porteña se realizó una jornada para evitarla.

El médico cardiólogo Gustavo Ontiveros, presidente de la Fundación para la Prevención de la Muerte Súbita (Fupremus), introdujo sobre el flagelo: “las enfermedades cardiovasculares se llevan la mayor mortandad en el mundo”. Explicó que “el paro cardíaco puede ser previsible cuando una persona tiene una enfermedad, mientras que la forma súbita es el 20% de los casos”

En estos hay que trabajar en la prevención, ya que se estarían llevando 40 mil vidas por año en la Argentina. Ontiveros explicó que hay que prestar atención a diversos signos de alerta como “molestias y opresión en el pecho”, “historia familiar de muerte súbita en menores de 50 años” o “si alguien en la familia tiene una enfermedad de causa genética”.

También el cardiólogo valoró las técnicas de reanimación cardiopulmonar (RPC), cuando una fibrilación auricular puede llevar al paro cardíaco y es necesario activar una “cadena de supervivencia”, que consta de avisar al servicio de emergencia médica para que asista al paciente y realizar el masaje cardíaco y utilizar el aparato desfibrilador. Resaltó que si las maniobras de RCP se hacen correctamente en el primer minuto, hay un 90% de posibilidades de sobrevivencia.

Luego de la disertación del cardiólogo se llevó a cabo un foro multidisciplinario sobre el corazón, integrado por los siguientes profesionales: el médico experto en medicina reproductiva Sergio Pappier, habló sobre la terapia genética; el especialista en genética médica Carlos Ruggieron, explicó los alcances del diagnóstico genético; la nadadora de alto rendimiento Verónica Casati, se refirió a los hábitos saludables; y el doctor emergentólogo Darío García Bueno explico cómo realizar la reanimación cardiopulmonar en emergencias. La jornada fue impulsada por el diputado Agustín Forchieri (PRO).