Así lo afirmó el subsecretario de Emergencias porteño, Néstor Nicolás. Los avances en materia de prevención y las referencias desde que el macrismo gobierna en terreno porteño.

 

Tras la Tragedia de Cromañón, hito que marcó un antes y un después en la política de emergencias en la Ciudad, desde el Gobierno porteño aseguraron que hubo avances “significativos” en materia de seguridad, signada por la planificación y rapidez en la respuesta.

 

“En Capital convergen fuerzas de diferentes jurisdicciones, nacionales y locales. Lo primero que hicimos fue avanzar en un convenio con la Nación que definiera con claridad quiénes son los responsables y cómo se comandan los incidentes”, referenció el subsecretario de Emergencias, Néstor Nicolás.

 

Según relató, en 2008 se firmó un convenio interjurisdiccional para atención de incidentes mayores (que luego fue aprobado por la Ley 2951, del 4 de diciembre, publicada en el Boletín Oficial 3104). “La filosofía es que si nos preparamos para incidentes mayores luego estaremos preparados para los de menor escala”, avanzó Nicolás.

 

En 2013, en tanto, el área de emergencias de la Ciudad intervino en 6.208 incidentes solo en las categorías “incendios, desprendimientos y derrumbes”. En el caso de los incendios, vivienda y vehículo son los casos más recurrentes (y diciembre el mes con más casos). Fábricas o depósitos fueron tres en febrero, nueve en marzo, cuatro en abril, cuatro en mayo, dos en junio, tres en julio, siete en agosto, uno en octubre, uno en noviembre y uno en diciembre, explicó en declaraciones a Clarín.

 

“El convenio define quiénes son los que comandan cada situación, cómo se definen zonas de impacto de influencia y de adyacencia. Luego empezamos a crear hacia adentro y creamos el Plan Director de Emergencias”, detalla Nicolás. Lo regula el Decreto 695/09 (BO 3240) y allí se definen 21 posibles amenazas: lluvias torrenciales/fuertes vientos, inundaciones (por precipitación o sudestada), incendios, incidentes en el transporte (terrestre, aéreo o fluvial), incidentes en concentraciones humanas, transporte de mercancías peligrosas, fugas de gas, explosiones, alteración de masas/actos vandálicos/desorden público, derrumbes y hundimiento del suelo, ola de calor, ola de frío, interrupción de servicios básicos, intoxicaciones y contaminaciones, emergencia nuclear, granizo y nevadas, carencia de productos esenciales, acto terrorista, nube tóxica, epidemias y plagas. Y en el Plan Operativo de Defensa Civil (Resolución 3271, BO 3786, de 2011) se detalla cuáles son los pasos a seguir por cada área y qué recursos materiales y humanos se deben desplegar para contener la emergencia.

 

TRAGEDIA DE BARRACAS

 

“La dotación trabajó con los protocolos que estudiamos antes de recibirnos como bomberos profesionales pero la fatalidad metió la cola, las paredes cayeron hacia afuera. Fue una verdadera tragedia”.

 

Según los especialistas se actuó como correspondía, de la manera establecida en los protocolos para emergencias que se diseñaron luego de la tragedia de Cromañón, cuando todo fue desorden y el operativo realizado dejó en evidencia que había que mejorarlo.

 

El subsecretario de Emergencias finalizó: “La emergencia tiene este tipo de cosas. Es una situación en la que las personas exponen su vida en una proporción mayor que el resto de los ciudadanos”.

 

Por Redacción Noticias Urbanas 

N+®stor-Nicol+ís-3-e1365716209416