El  servicios de transporte Uber está disponible desde las 16 de hoy en la ciudad de Buenos Aires. Los  usuarios deben descargar la aplicación para los teléfonos móviles (desde el App Store de Apple o el Play Store de Google) y los que quieren convertirse en conductores de la empresa, deben registrarse en la página web oficial.

Sin embargo, los taxistas han hecho cortes simultáneos en distintos puntos de la ciudad para protestar por esta competencia. Pero el funcionamiento es distinto a los taxis, ya que estos buscan a los pasajeros en la calle, mientras que a través de la aplicación móvil conductores particulares y pasajeros, que pueden compartir un auto, se ponen de acuerdo para realizar el viaje a pedido.

Así los choferes tienen horarios de trabajo más flexible: “Conduce cuando quieras, gana lo que necesites”, pregona Uber. Este aprovecha del teléfono móvil las funciones de geolocalización y GPS y al indicar el punto de partida y llegada, el pasajero puede conocer el costo estimado.  Una vez que confirma su correo electrónico, tarjeta de crédito y número telefónico y si decide tomar el viaje, el sistema le asigna el chofer más cercano.

El conductor cuando decide trabajar, abre la aplicación y esperara los pedidos de viaje. Uber muestra a quién recogerá y le da instrucciones para llegar a su ubicación y destino. Una vez terminado el viaje, la aplicación reinicia con un pedido cercano, y el conductor tiene la potestad de decidir hasta cuando es el último viaje del día.

Cuestiones legales

Un servicio de transporte público debe estar registrado, con todos los permisos y seguros necesarios, los automóviles deben tener 4 o 5 puertas, acorde con las la ley 3622 de 2010. Pero la empresa Uber se considera al margen, ya que no serían taxis ni remises, sino un servicio de privados que se proponen reducir el uso del vehículo particular. El Gobierno de la Ciudad lo declaró ilegal, pero igual se lanzó el servicio ya que es difícil de identificar a quienes están usando Uber.

La sanción para los autos de Uber es que serán remolcados en grúa y remitidos a playa de cargas, al igual que sucede con los autos de conductores que manejan alcoholizados.  Sin embargo desde la empresa advirtieron que irán a la justicia si las multas se aplican, ya que consideran que el artículo 1280 del Código Civil y Comercial los protege: un prestatario y un prestador pueden establecer un contrato de transporte.