Daniel Böhm, escritor y cineasta presentó su último libro Última Fila, donde reúne veniticuatro cuentos. Con música a cargo de Diego Frenkel y dos conferencistas: Fernando Garriga y Peter Pál Pebart, se realizó el lanzamiento en un gran edificio de la zona de Congreso.

El músico, acompañado de una voz femenina, amenizó la noche con canciones de bossa nova, rock y de su propia autoría, para agasajar a quién a filmado sus video clips. A continuación, el novelista Garriga explicó cual es la gran inspiración del los cuentos: «En última fila. Los cuentos funcionan como paisajes, como piscinas de un barrio en las que el lector que nada, se escucha. De cuento en cuento se avanza en el espacio con la luz ¿Pero qué hace que los haces de la luz avancen en el espacio? ¿La lectura, cuál es el motor que hace que avance la lectura? Para mí, En última fila, el combustible principal es el deseo. Escribir es una mirada deseante sobre El Mundo. Se desea siempre un otro algo que está fuera de nosotros»

Pál Pebart, filósofo, ensayista y profesor universitario, reflexionó sobre el contenido: «Tenemos la impresión que, apenas ha comenzado a escribir, enseguida se interrumpe. No es impericia del autor, sino una elección del orden del coitus interruptus. Deshacerse de los grandes dramas y ocuparse situaciones absolutamente triviales. Donde no pasa nada propiamente dicho, pero casi pasa algo: la atracción por alguien visto de reojo en el aeropuerto y en el avión podrían pasar cosas. O un sujeto se prepara para un examen; todo está listo para que salga bien, pero al final el candidato entrega una hoja en blanco. La necesidad terminaría en una historia de amor, pero al amanecer él desaparece. Nadie sabe bien nada, hasta que al final, nada se consuma. Quedamos como a medio camino, como si hubiera una resistencia, terminar un movimiento, cerrar un ciclo, realizar algo, incluso la fantasía, pero solo siempre es por un pelo» El traductor húngaro residente en Brasil, agregó que la situación internacional de la cultura judía de la que son parte, se encuentran en entredicho luego de los bombardeos en Gaza, ya que la figura de víctimas del holocausto está en cuestionamiento. Y Bohm, a diferencia de sus escritos anteriores, no ha hecho referencia a sus orígenes. Al final el autor leyó el primer cuento, que ambos conferencistas destacaron como un paso al deseo

El libro reúne relatos diversos: Un encuentro casual, una mascota, una pareja, una obra de arte o un recuerdo familiar se convierten en el punto de partida de historias donde conviven el humor, la extrañeza y una sutil tensión psicológica. «Sus personajes intentan comprender aquello que los desborda: los afectos, el deseo, la memoria, los secretos familiares y las pequeñas epifanías de la vida cotidiana. Aunque independientes entre sí, los cuentos dialogan y terminan por dibujar un mismo paisaje narrativo. Historias que eligen mirar la realidad de costado, allí donde se vuelve más extraña e inquietante», resume el comunicado de prensa.

El libro fue editado por Paradiso en 92 páginas. La tapa a todo color está ilustrada por una fotografía con un plano cenital donde se ve un pedregullo y dos pares de zapatos de caminantes. Los entretenidos cuentos, interpelan al lector desde lo cotidiano e intimista.

«Escritos con intensidad y dramatismo cinematográficos, los cuentos de Última fila recuerdan a El nadador de Cheever: cada relato parece transformarse en una piscina en la que nos zambullimos para atravesar postales de una sociedad poblada de personajes sensibles, agudos, divertidos y también oscuros. Vampiros urbanos, amores secretos, taxiboys y deseos trans. Profesores y alumnos cruzan las fronteras de lo prohibido. En los libros de Daniel Böhm persisten la nostalgia húngara, la soledad porteña y la sombra siemprepresente de la Shoá.También están sus temas recurrentes: los viajes, la arquitectura, los perritos y personajes sabios, como Narcisa Hirsch, la directora de cine que propone la realización de un poema cinematográfico. Y eso es precisamente Última fila: un libro intenso, delicioso y reconfortante», sintetiza la contratapa escrita por Garriga.