Por Emiliano Delio

Soñé que era otra, se presenta los sábados a las 20:30 en el Teatro El Método Kairos (El Salvador 4530, Palermo). La obra, una tragicomedia fantástica del siglo XXI, está centrada en la transformación de género involuntaria de la protagonista, con su contexto familiar: Gretel, una joven actriz y modelo despierta convertida en un hombre de mediana edad.

 

La metamorfosis, del checo Franz Kafka, está reversionada, tomando sus personajes y escenas principales; pero con ribetes humorísticos en un drama de lo absurdo. Así, el público, puede reflexionar sobre los aspectos psicológicos de la protagonista, sus vínculos familiares y las figuras paternas, los prejuicios sociales sobre los derechos y obligaciones de un hombre o mujer e inclusive las relaciones laborales.

 

Soñé que era otra parte de una premisa sencilla y perturbadora: una transformación que altera el orden íntimo de una familia y expone la fragilidad de las identidades contemporáneas. La metamorfosis de Gretel —que retoma y desplaza el gesto kafkiano— funciona como un dispositivo para interrogar la relación entre cuerpo, mirada y pertenencia. No importa tanto el suceso fantástico en sí, sino del modo en que un entorno cercano decide reaccionar frente a aquello que ya no encaja en el molde esperado”, explica el dramaturgo y director, Miguel Sorrentino

 

La vida de una familia se ve totalmente trastocada. Y, tal como lo describe la novela de Kafka, en esa primera mañana, la adolescente se niega a salir de su cuarto, para que no descubran su tremenda transformación. Gretel (Gabriel Nicola), si bien tenía una vida en apariencia superficial, empieza a desarrollar un sentido crítico, tanto desde el punto de vista de los roles familiares como de género.

 

El papel interpretado por Guillermo Flores, es el arquetipo negativo del padre del siglo XX: insensible, responsable de la casa, debe volver a trabajar para solventar los gastos y le produce repulsión y reprobación la transformación de su hija. La madre (Graciela Pafundi) si bien es más comprensiva por su instinto materno, se mantine dubitativa y no logra aceptarlo. Mientras que en un principio la complicidad la sigue manteniendo el hermano (Santo Rocca), se termina develando como el mayor enemigo, quizás impulsor del abandono y muerte de Gretel. En esta adaptación, el novio (Nacho Stamati) cumplirá el papel de vinculación con el mundo laboral de la protagonista.

 

La puesta trabaja sobre la fricción entre lo cotidiano y lo absurdo, entre la comedia y la incomodidad. Ese cruce genera un territorio donde la risa y la tensión conviven, revelando los mecanismos con los que los vínculos familiares intentan ordenar lo diferente. En ese espacio, el humor no alivia: ilumina lo abyecto. Señala aquello que cuesta nombrar y aquello que, por momentos, preferiríamos no ver. ¿Quién se es y quién se debe ser? En el umbral de esta pregunta se despliega la dimensión política y poética de la obra: la vida que insiste aun cuando el cuerpo ya no responde a la expectativa social, y la identidad que persiste aun cuando los demás dejan de reconocerla”, explica Sorrentino

 

 

Ficha

Actúan: Guillermo Flores, Gabriel Nicola, Graciela Pafundi, Santo Rocca, Nacho Stamati

Fotografía: Gabriel Rocca

Coreografía: Gala Schneider

Diseño sonoro: Santo Rocca

Diseño de iluminación: Matías Noval

Diseño de espacio: Miguel Sorrentino

Diseño de vestuario: Paula Molina

Prensa: Natalia Bocca

Asistencia de dirección: Victoria Valdez Fermoselle

Dramaturgia y dirección: Miguel Sorrentino