El Parque Mujeres Argentinas, ubicado en el barrio de Puerto Madero, (Comuna 1, sobre Av. de los Italianos 900), fue objeto de una reforma integral que permitió reorganizar y revitalizar uno de los espacios verdes más representativos del sector. Rodeado por torres de oficinas hacia Marta Lynch y Manuela Sáenz, conjuntos residenciales con uso comercial sobre Juana Manso y cerca del Puente de la Mujer y abierto hacia la Reserva Ecológica , el parque articula un entorno urbano corporativo con el recreativo.

Antes de la intervención, el parque se organizaba en dos niveles: un sector elevado contenido por muros de gaviones y una zona más baja próxima a la avenida, donde se concentró la transformación. La diferencia de altura y el uso desordenado habían contribuido al deterioro general del área. La seguridad se garantizaba mediante un acceso vehicular informal que permitía el ingreso de un patrullero por una rampa para atravesar el predio hasta el sector superior.

La intervención tuvo como objetivo consolidar un espacio transitable, seguro, accesible y adaptable a distintos usos. Durante la semana, el parque era utilizado principalmente para actividades deportivas por vecinos y establecimientos educativos, mientras que los fines de semana se convertía en punto de encuentro para visitantes atraídos por la dinámica del barrio. La propuesta buscó dar respuesta a esa diversidad de usuarios.

La reforma ordenó el espacio mediante la formalización del acceso vehicular de servicio, la consolidación de nuevas circulaciones con caminerías y rampas accesibles, la fragmentación y diversificación de los sectores de estar, la incorporación de un playón de usos múltiples y el desarrollo de un nuevo patio de juegos destinado a las primeras infancias. El parque pasó a poder atravesarse en toda su extensión, desde Manuela Sáenz hasta Marta Lynch: en el extremo de Manuela Sáenz se dispusieron las condiciones para el ingreso de vehículos de mantenimiento y seguridad, mientras que hacia Marta Lynch el recorrido quedó exclusivamente destinado a peatones.

Bajo la arboleda existente sobre Av. de los Italianos se conformó un nuevo sendero que vinculó las rampas de acceso —una de ellas reconstruida según normativa vigente— acompañado por sectores de estar, cestos y paisajismo renovado. Las circulaciones se integraron entre sí y articularon los distintos usos, extendiendo caminos hacia los baños públicos y conectando fluidamente con el playón deportivo y el patio de juegos.

El sector de picnic fue reorganizado lateralmente a la explanada, incorporando nuevo mobiliario y tratamiento paisajístico. Las especies arbóreas consolidadas fueron preservadas mediante canteros de protección y aquellas en riesgo se removieron de manera controlada. El nuevo playón incluyó una cancha de fútbol 5 y otra de básquet 5, preparado también como plataforma para eventos recreativos y deportivos.

Uno de los ejes centrales fue la construcción de un patio de juegos inspirado en la escultura Las Nereidas de Lola Mora, evocando deidades marinas de la mitología griega. El diseño organizó las áreas de juego a lo largo de su extensión e incorporó un sector sensorial y cognitivo con mangrullo de paneles lúdicos, un espacio de calma con lomadas suaves y texturas, un mangrullo principal con forma de coral que permitió hamacarse, escalar y deslizarse por toboganes, y un área topográfica con túneles, trepadores y puentes para estimular la exploración activa. Todo el conjunto se desarrolló sobre solado de caucho temático y contempló la protección especial de la araucaria existente para garantizar su preservación y la seguridad infantil.

Asimismo, se ejecutó un proyecto integral de alumbrado público adaptado a los nuevos usos, se adecuó el sistema de riego, se pusieron en valor los bebederos y se refuncionalizaron los sectores con desagües obstruidos.