Por Emiliano Delio

En el el Espacio Experimental Leónidas Barletta, a pocos metros del Obelisco, se presenta Padre Carlos. El rey pescador, una obra que retrata la vida desde sus niñez, del sacerdote que nació en Villa Luro, pero fue asesinado hace 50 años por su ejercicio pastoral en el Barrio 31 de Retiro, ya que fue fundador del movimiento de Curas Villeros.

Pablo Razuk, se pone la sotana, con cuerpo y alma, para interpretar al integrante del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Las pasiones juveniles de un niño de familia acomodada, se van transformando, hasta tener una visión reveladora, al visitar el Vaticano a sus 20 años, donde decide su verdadera vocación: ser seminarista y entregarse a la teología y la oración.

Pero las contradicciones del flamante y joven sacerdote se exacerban luego de ver el bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, ya que si bien él se oponía al gobierno de Juan Domingo Perón, enfrentado con la Iglesia; no podía concebir la masacre de civiles por parte de la Fuerza Aérea. Finalmente, su vocación de servir al prójimo y su ‘opción por los pobres’; lo cambian políticamente al conocer a su pueblo.

La obra refleja esas transformaciones, no solo por el contexto en el que vivió Mugica, como su estadía en París como testigo de la revuelta estudiantil del Mayo Francés (1968) o la resistencia peronista a la dictadura (la denominada Revolución Argentina, 1966-1973).  Sino también se describen las esferas íntimas del párroco y sus pasiones, como el amor, que consagrado a Dios, le impedían unirse a Lucía.

La dramaturgia es de Cristina Escofet, profesora de filosofía e investigadora en temas de género. La puesta en escena estuvo marcada por el mítico director José María Paolantonio, que falleció en 2021, luego de dos años del estreno. Los diversos elementos escenográficos, son aprovechados en su totalidad, como el caso de una escalera, que no solo es utilizada como tablón de cancha de fútbol, ya que Carlos era un fanático de Racing Club, sino también como un camino de ascenso hacia el cielo.

La gran interpretación de Razuk, está acompañada de un violonchelo ejecutado por  Miguel Gómiz, que crea los climas acordes, a las distintas escenas dramáticas.  El transcurrir de los momentos culmines de la vida del Padre Carlos, están matizada con conmovedoras canciones interpretadas por Sol Ajuria.

El final de la obra es una reconstrucción de sus últimas horas, luego de ser ametrallado por grupos afines a la Alianza Anticomunista Argentina. Y al trashumar su alma, se funde en el mítico rey pescador, que herido, confiesa que no ha muerto, sino que está en el mundo terrenal. Y  que su herida no sanará, hasta que no alcance a comprender por quién resucitó el Cristo.

La pieza fue nominada como mejor autoría a los premios ACE, Florencio Sánchez y Trinidad Guevara. Ganadora del premio Luisa Vehíl a mejor actor y nominada ACE en la misma categoría. Recibió Mención Especial de la Cámara de Diputados de la Provincia De Buenos Aires. Y estuvo de gira en Barcelona, París y en el Vaticano, con la presencia del Papa Francisco I.

Ficha

Elenco: Pablo Razuk

Músicos en escena Sol Ajuria y Miguel Gómiz

Composición Música Original: Sergio Alem

Dirección: José María Paolantonio

Dramaturgia: Cristina Escofet

Duración: 75 minutos

Viernes a las 19:00

Espacio Experimental Leónidas Barletta- Sala inda Ledesma.

Avenida Presidente Roque Sáenz Peña 943