PIROTECNIA, ALCOHOL Y CORCHOS

Los festejos por la llegada del año nuevo pueden traer consecuencias no deseadas por accidentes.

Los festejos de fin de año no solo traen alegría, sino que también algunos excesos son riesgosos. El uso de la pirotecnia (quemaduras, problemas auditivos y lesiones en manos, rostro y ojos) y también el exceso de alcohol antes de conducir pueden traer nefastas consecuencias. De las lesiones producidas durante las festividades, las estadísticas del Gobierno de la Ciudad indican que el 70% son causadas por la mala manipulación de elementos de pirotecnia, el 15% por corchos de bebidas espumantes y el 15% por violencia social, accidentes de tránsito y excesos de alcohol. A continuación los consejos de las autoridades y especialistas de salud.

Pirotecnia

Médicos del Hospital Oftalmológico Santa Lucía (Comuna 3) y del Instituto Pasteur (Comuna 6) detallan las principales recomendaciones para que tengan en cuenta las familias, con sus hijos y mascotas sobre la pirotecnia, que recomienda evitar su uso, ya que siempre incluye riesgo de accidentes.

Los niños no deben comprar ni usar pirotecnia. La manipulación de cohetes, luces de bengala, estrellitas, cañitas voladoras, buscapiés, rompeportones y bombas de estruendo es potencialmente peligrosa, sean los fuegos artificiales autorizados o clandestinos. Si se utiliza, debe ser manejada únicamente por adultos con protección ocular, gafas de seguridad y ropa no inflamable. Evitar el uso de pirotecnia, ya que siempre incluye un riesgo de accidentes.

Hospital Santa Lucía (lesiones en los ojos)

El médico oftalmólogo José González del Cerro, del Hospital Santa Lucía, enfatizó que “lo principal es que los chicos no tengan acceso a la pirotecnia, sino que la manejen los adultos”. Además, resaltó que debe ser “pirotecnia autoriza por el RENAR, porque la ilegal usa pólvora blanca que entra en ignición mucho más fácil y es mucho más peligrosa”.

También enumeró una serie de consejos muy útiles para las familias: “Que no se utilice dentro de recipientes, a veces se pone dentro de una botella, de un frasco o una lata y las esquirlas que salen de esa detonación son muy lesivas para el ojo; no acercarse nunca a una pirotecnia que no se encendió porque en cualquier momento puede encenderse”.

“Tenemos guardia las 24 horas los 365 días del año” , recordó González del Cerro. Asimismo, señaló la importancia de que sean “lugares abiertos” en donde se utilice la pirotecnia, “lejos de los árboles” ya que se han producido incendios por esos motivos.

Producida la lesión recomendó acudir “urgente al hospital. Tenemos guardia las 24 horas los 365 días del año. A lo sumo poner una compresa fría o gasa estéril si tiene hemorragia, pero no intentar ponerse a limpiar lesiones, porque a veces es más el daño que se genera”.

Instituto Pasteur (animales)

Quienes también sufren las consecuencias del uso de la pirotecnia son los animales de compañía (perros y gatos). El doctor Oscar Lencinas, director del Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, explicó que “los estruendos les producen un stress tremendo porque les afecta directamente el oído medio, lo que les produce mucho dolor, por eso los animales se desesperan y fundamentalmente buscan huir. En muchos casos se tiran de una terraza porque el dolor es muy agudo y tratan de escapar”.

“Hay que buscar un lugar fresco y cerrar puertas y ventanas”, recomendó Lencinas. “Lo que tenemos que hacer es buscarle un lugar fresco (si es un sótano mejor), cerrar puertas y ventanas, medicarlos con autorización del veterinario, colocarle música y nosotros no usar pirotecnia. Así evitamos que entre la mayor cantidad de ruido posible, que nosotros no captamos pero ellos sí”, resaltó.

Los efectos térmicos y cinéticos de la pirotecnia pueden producir incendios, quemaduras y/o mutilaciones, generando secuelas psicológicas y físicas y, en algunas oportunidades, puede poner en riesgo la vida. El estruendo puede producir lesiones en los oídos y altera a las mascotas, ya que su calidad auditiva es muchísimo más sensible.

Con respecto a la pirotecnia y los animales de compañía (perros y gatos), el Instituto Pasteur recomienda para evitar la fuga de su animal como también accidentes por mordeduras:

  • Aislar lo más posible a los animales de compañía a los efectos de, dada su gran sensibilidad auditiva, evitarles un estado de descontrol que provoque que los mismos intenten escapar del lugar.
  • Colocarles collar con chapita identificatoria con un número de teléfono de contacto para que, en caso de escape, pueda ser localizado rápidamente.
  • Aislarlos en un lugar fresco (por ejemplo, un sótano) y en lo posible colocarle tapones en los oídos.
  • Evitar el uso de tranquilizantes no indicados por un profesional médico veterinario, dado que algunos pueden producir un efecto inverso al deseado.

El uso correcto de la pirotecnia también es riesgoso

Si bien lo más efectivo es no usar artículos pirotécnicos, siempre hay que tener en cuenta estas recomendaciones. La pirotecnia autorizada, en caso de usarla, debe tener la leyenda “Autorizado por el RENAR” y la inscripción del número de registro que corresponde y datos del fabricante o importador del artefacto.

  • Siempre usarla en lugares abiertos ni arrojarla contra muros, cajas de luz o de gas.
  • Mantenerlas lejos de personas para evitar quemaduras, problemas auditivos y lesiones en manos, rostro y ojos, en especial en los niños de entre 5 a 14 años de edad, que suelen ser los más afectados.
  • Nunca se deben encender la mecha con la pirotecnia en la mano por lo que se aconseja hacerlo en el suelo sobre una superficie plana y lisa. Tampoco se debe apuntar o arrojar el objeto pirotécnico hacia seres vivos o bienes. Los menores de 16 años deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto responsable.
  • No se debe guardar pirotecnia en los bolsillos, ni encenderla dentro de envases de vidrio o metal. En caso de que no explote no hay que tocarla, solo derramarle agua y alejarse. Antes de comprar es importante verificar que esté autorizada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC)
  • Debe mantenerse en el piso, nunca en las manos ni dentro de botellas o latas.
  • Cuando un producto no explota, no debe tocarse aunque la mecha parezca apagada. Hay que apagarlo con abundante agua y mantenerse lejos.
  • No dejar los artículos al sol o próximo a fuentes de calor.
  • No manejar fuegos artificiales si ha bebido alcohol.
  • Las chispas pueden prender fuego las ropas y además causar heridas graves en los ojos.
  • Las estrellitas no son inofensivas.
  • Si un petardo tiene mecha corta, es muy peligrosa, porque no da tiempo a encenderla y alejarse.
  • Las lesiones en general son relativamente leves, pero también producen traumatismos severos.
  • No se deben arrojar aerosoles al fuego.

Luego de un accidente con pirotecnia

  • Concurrir al centro médico más cercano o llame al SAME.
  • Lavar la zona lesionada con agua fría o helada, disminuye el edema, calma el dolor y frenar la acción del calor.
  • Nunca colocar cremas, pomadas, ungüentos caseros o medicinales.
  • Cubrir la zona afectada con paños limpios, toallas o sábanas.
  • Si se prende la ropa se debe sofocar el fuego envolviendo al accidentado con una manta o haciéndolo rodar por el suelo. Nunca debe caminar y menos correr. Ante un incidente, si se prende fuego la ropa se recomienda envolver a la persona afectada con una manta o hacerla rodar sobre el suelo.
  • Si la lesión ocurre en los ojos, hay que evitar tocarlos y, en todos los casos, concurrir en forma urgente al centro de salud más cercano.

Apertura de bebidas espumantes y lesiones en los ojos con corchos

Cubrir el corcho con un paño o toalla al quitar la traba de seguridad y al destapar la bebida.
Evitar agitar las bebidas espumantes en el momento de destaparlas.
No mirar directamente la botella cuando se destapa, ni apuntarlas a otras personas.
Recordar que sacar corchos inadecuadamente puede producir una seria lesión ocular.

El oftalmólogo González del Cerro explicó: “Cuando uno la abre tiene que sostener el corcho y no hacer el típico chiste de ver quién se casa y largarlo al aire, porque se produce un impacto de alta velocidad en el ojo. Otro daño muy frecuente es que sacan el precinto con los dientes y queda enganchado, y el corcho va directo al ojo”.

El alcohol y la conducción de vehículos

El consumo excesivo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir accidentes viales y domésticos, por lo que recomienda una actitud responsable. Por esa razón se solicita que quien haya consumido alcohol no conduzca y coordine el regreso con alguien que esté en condiciones para manejar. Las bebidas que contienen alcohol, al beberlas contienen un tóxico depresor del sistema nervioso. La cerveza, sidra, vino, champagne, fernet, vodka u otras, disminuyen la capacidad de conducción. El alcohol es la principal causa de muerte en accidentes de tránsito durante las fiestas. En estos días, la posibilidad de encontrar conductores alcoholizados se multiplica enormemente, por lo que más que nunca es importante estar atento y en la plenitud de las facultades psicofísicas para conducir.

Genera una falsa sensación de seguridad, que predispone a excesos de velocidad y a todo tipo de violaciones a las normas de tránsito.

  • Altera la percepción.
  • Embota los sentidos.
  • Disminuye la capacidad de atención.
  • Se alargan los tiempos de reacción, las respuestas y maniobras se hacen más lentas y torpes.
  • La visión se ve afectada, en especial, empeora la visión periférica, la adaptación a los cambios de luz (por ej. en caso de encandilamiento), y la percepción de los tonos rojos (luces rojas del semáforo, luces de posición y las de freno)
  • Sólo el paso del tiempo elimina los efectos del alcohol.

Luchemos por la vida aconseja que si el plan es beber alcohol durante las fiestas, elegir a otro para conducir. Dejar el auto y elegir el colectivo, tren, taxi o remís o preferentemente ponerse de acuerdo con alguien que no beba y conduzca.

Si alguien que piensa conducir bebió alcohol, convencerlo de que no conduzca, y hacer todo lo posible para que no lo haga, y nunca subirse al auto con él.

Si es imprescindible conducir, disfrutar las bebidas sin alcohol.

Y para ayudar a convencer a todos, resulta fundamental que se realicen continuos controles de alcoholemia en forma regular, así como todos los días del año, impredecibles y difíciles de evitar, en ubicaciones y horarios en que se espera tengan el mayor efecto en pos de la seguridad vial. Seguidos por una sanción efectiva y disuasiva de la cual no se pueda escapar.

Alimentos seguros

Es importante manipular y conservar de manera adecuada la comida para evitar la proliferación de bacterias. Es por eso que a la hora de comprar hay que evitar adquirir alimentos preparados que se exhiban a temperatura ambiente o huevos con cáscara rota. La carne picada debe estar procesada en el momento y consumirla de inmediato ya que se altera más rápidamente que una pieza de carne entera.

Las carnes deben conservarse en la heladera por separado de otros alimentos, al igual que los huevos. Lavar las verduras y las frutas antes de guardarlas.

Al cocinar los alimentos utilizar agua segura o hervida e higienizarse las manos antes de tocarlos. Es necesario que no haya contaminación cruzada por lo que hay que usar distintos utensilios para manipular los alimentos crudos y los cocidos.

Al abrir una lata de conserva, se debe transferir todo el contenido a un envase de vidrio o de plástico y nunca guardar el excedente en la lata.

Por otro lado, los alimentos deben descongelarse en la heladera, no a temperatura ambiente ni cerca de una fuente de calor o bajo el chorro de la canilla. No congelar un alimento que ya fue descongelado. Las carnes tienen que cocinarse hasta que no queden partes rojas o rosadas en su interior.

Hay que mantener la temperatura de los alimentos hasta su consumo es decir, si son calientes, calientes y los fríos, bien fríos. Los mismos deben permanecer tapados y no más de dos horas fuera de la heladera. Lavarse las manos al momento de comer.

Aquello que sobró no debe guardarse por más de tres días en la heladera ni recalentarse más de una vez.

Consultar a un médico ante la aparición de diarrea y/o vómitos.