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La muestra fotográfica ¨Francisco: servidor en Buenos Aires, servidor para el mundo¨, que recorre en imágenes el trabajo pastoral de Jorge Bergoglio en la Argentina, se presenta durante diciembre en ¨Luz Villera¨, un espacio ideado por el mismo ex arzobispo porteño con el objetivo de integrar y ayudar a los barrios más pobres de la ciudad de Buenos Aires. Se podrá visitar hasta fin de mes en Uruguay 17.
“Luz villera” es un emprendimiento que lleva adelante la Vicaría Episcopal para la Pastoral en las Villas. Ubicado en Uruguay 17 -casi esquina Rivadavia-, sirve de punto de encuentro para realizar actividades sociales, culturales y pastorales, e incluso cuenta con una cafetería que vende productos elaborados por Cáritas Buenos Aires y cuya recaudación se destina a proyectos solidarios.
La exposición, que se podrá ver hasta fin de mes, consta de 27 imágenes del fotógrafo Enrique Cangas -la mayoría inéditas- que se exhiben a modo de recorrido por el trabajo pastoral del Santo Padre en la ciudad de Buenos Aires.
Con gran repercusión en la prensa e interés por parte de los visitantes, la muestra de fotos se viene presentando desde junio en distintos ámbitos. Fue exhibida en la iglesia porteña Santa Catalina (antiguo monasterio dominico), en la sede rosarina de la Universidad Católica Argentina, en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en la Biblioteca Popular de Luján, en la villa 21-24 y Zabaleta de Barracas y en el colegio Cristóforo Colombo. Se calcula que ya la vieron más de 100.000 personas.
“Mi objetivo es mostrar que las actitudes y los gestos del papa Francisco que hoy asombran al mundo y abren una etapa de esperanza para toda la Iglesia son una continuación de lo que demostró en Buenos Aires durante su ministerio pastoral como arzobispo de la ciudad”, cuenta Cangas, quien tuvo la oportunidad de retratar al cardenal en múltiples oportunidades, durante encuentros, charlas, misas y peregrinaciones.
Según informó la agencia de noticias católica AICA, el fotógrafo quiso que la muestra estuviera presente en los ámbitos donde a Bergoglio más le gustaba estar en Buenos Aires: en las periferias, cerca de los pobres y enfermos. Por eso la exhibición ya se presentó en un hospital y una villa, y continuará recorriendo otros lugares similares. “Quiero que la gente que más sufre se siga sintiendo cerca del hoy papa Francisco y su mensaje de esperanza y alegría cristiana”, dice Cangas, de 42 años, quien también se desempeña como docente en una villa de Avellaneda, en el conurbano bonaerense.