INCLUSIÓN DIGITAL EDUCATIVA

Más de 6300 alumnos de zonas vulnerables de la Ciudad, lograron seguir estudiando en pandemia gracias a los programas “Aprender haciendo” para los primarios y “Modelo Integral” para los secundarios. Los beneficiados fueron 10 escuelas primarias, con 293 docentes y 3.298 alumnos que pudieron seguir con el aprendizaje, aún en tiempos de pandemia. Y 7 escuelas secundarias, que involucra a 491 estudiantes de manera directa mientras que impacta sobre 2.568 de manera indirecta, así como a 21 docentes de manera directa y 341 de manera indirecta.

De acuerdo con el informe “Educar en pandemia: respuestas provinciales al Covid-19”, realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), en base a los datos del Relevamiento Anual, las Pruebas Aprender y de la Encuesta Permanente de Hogares, al 15 de marzo –fecha de suspensión de las clases presenciales-, había 10.381.433 estudiantes en el sistema educativo argentino, de los cuales 16,6% en el nivel inicial, 43,9% en la primaria y 39,5% en la secundaria. En aquel momento, el 53% de los alumnos era pobre, un 5,8% de los menores de 18 años vivía en hogares hacinados, y sólo el 56,1% de los hogares tenía internet fijo. A más de un año y medio de la crisis sanitaria y sus efectos sobre la economía, y a pesar de los esfuerzos de los diferentes actores del ecosistema educativo por mantener el vínculo de los alumnos con sus escuelas y docentes, la situación continúa siendo complicada en todo el país.

Diferentes programas de cooperación multisectorial (Estado, sector privado, Iglesia, tercer sector y Universidad), se mantuvieron y en algunos casos, se extendieron para hacer frente a las desigualdades sociales y educativas, que se incrementaron con la pandemia, tanto para el nivel primario como para la educación secundaria.

“Modelo Integral” para la educación primaria

Reducir la brecha educativa es el objetivo del Modelo Integral de ProFuturo, un programa de Fundación Telefónica y La Caixa Foundation, que busca instaurar una educación digital de calidad en las zonas más vulnerables. Esta iniciativa de alcance global comienza su etapa en Argentina en el año 2019 –prepandemia-, con la participación y colaboración de la Iglesia Católica, en busca de contribuir al desarrollo socioeconómico a través de una educación digital, inclusiva, equitativa y de calidad, que permite a niños y niñas en situación de vulnerabilidad alcanzar la igualdad de oportunidades.

“La Vicaría de Educación colabora en la iniciativa gestionado el dispositivo de implementación, que apunta al desarrollo pedagógico de una propuesta de innovación e inclusión digital, en profundo respeto y diálogo con los rasgos identitarios de las escuelas seleccionadas y atenta a los procesos de integración de la auténtica cultura popular latinoamericana que se presenta en las villas”, expresa Luciana Alonso, Coordinadora de programas multisectoriales para la Vicaria Pastoral de las Villas de emergencia.

La experiencia de implantación del Modelo Integral de ProFuturo en el país se inicia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de un proyecto piloto que buscaba impactar en escuelas de nivel primario cuya población pertenece a Vicaría para la Pastoral en Villas de Emergencias. En aquella primera etapa el programa alcanzó a la Villa 1-11-14, Villa 21-24, Villa 15, Villa Lugano, Soldati, Cildañez, y bajo Flores. Un universo de 10 escuelas, con 293 docentes y 3.298 alumnos que pudieron seguir con el aprendizaje, aún en tiempos de pandemia.

El modelo pedagógico propone un aprendizaje inclusivo a través del diseño de recorridos didácticos que recuperan el protagonismo de los estudiantes, mediado por tecnologías digitales. El programa contempla:

· Solución Profuturo: dotación de equipamiento tecnológico que funciona en cualquier contexto – disponga o no de conectividad – que permite el acceso a una plataforma digital con recursos educativos y experiencias de aula para docentes y estudiantes. A través de ella, los alumnos pueden acceder a contenidos educativos sobre materias de educación primaria, y los docentes a cursos de desarrollo profesional y herramientas para sus clases.

· Desarrollo profesional docente: formación mixta -presencial y online-, impartida por los equipos de ProFuturo y asesores pedagógicos en territorio.

· Acompañamiento pedagógico y soporte técnico: los asesores pedagógicos dan seguimiento y soporte educativo y técnico a las escuelas durante la implementación del proyecto. También orientan a los directores en el proceso de gestión del plan de inclusión digital.

· Sistema de monitorización y evaluación: permite medir el progreso, alcance y desempeño del programa. A través de diferentes metodologías, entre ellas herramientas de learning analytics.

“Los alumnos son quienes mejor reciben esta acción y esperan con mucho entusiasmo el momento de trabajar con las tablets. Las escuelas se mostraron muy agradecidas por la donación de los equipos y el acompañamiento del programa”, expresa Jessica Bragadini. Coordinadora del Modelo Integral de ProFuturo Buenos Aires.

En Buenos Aires, el programa permaneció activo durante toda la pandemia. En cada año se proyectaron nuevos objetivos de alcance y profundización en el proceso de implementación con el propósito de dejar capacidad institucional instalada en cada escuela, y reducir la brecha educativa a través de una educación digital de calidad en contextos de vulnerabilidad social.

“Durante la crisis sanitaria, y aún en la actualidad, se realizan acompañamientos a la gestión directiva, se llevan adelante reuniones mensuales con los equipos directivos para acompañar en la gestión de la continuidad pedagógica en contexto de educación remota”, agrega Jessica Bragadini. “Producción de materiales pedagógicos, secuencias didácticas para garantizar instancias de educación remota, integrando diferentes áreas disciplinares y dando centralidad a los contenidos educativos prioritarios. Y desarrollo de acciones de cooperación y apoyo multisectorial para el acceso a plataformas educativas libres de consumo de datos”, concluye.

“Aprender haciendo” para la educación secundaria

Promover la inclusión digital es el objetivo de Aprender haciendo, un programa de Lenovo a través de Fundación Caminando Juntos (United Way Argentina), y Vicaría Pastoral de Educación de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Vicaría Pastoral para las Villas de Emergencia, a cargo del diseño e implementación del proyecto local. Se trata de una propuesta de educación tecnológica y la concientización ecológica en su utilización, se busca contribuir con el desarrollo de habilidades y competencias científicas en jóvenes de escuelas secundarias de las Villas de emergencia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para potenciar su participación crítica, empática y creativa en la solución de problemáticas locales relacionados con la salud, desarrollo social y medio ambiente, en el ciclo escolar 2021.

Desde una perspectiva de robótica educativa sustentable, los estudiantes desarrollarán de manera experimental proyectos que involucran aprendizajes de ciencia, tecnología, programación y electrónica, generando propuestas para poner su aprendizaje al servicio de la sociedad y del bien común.

“Nuestra Fundación trabaja con empresas, y sus colaboradores, para mejorar la vida de niños, niñas y jóvenes de nuestro país. Una de nuestras empresas aliada, Lenovo, propició un programa regional para impulsar competencias científicas en las escuelas y vimos la posibilidad de impactar en las instituciones educativas de las Villas de Emergencia de la Ciudad aportando no sólo equipamiento, tan necesario en esas instituciones, sino también una propuesta de capacitación que despierte la curiosidad de los jóvenes por las ciencias y que les permita ver que pueden desarrollar proyectos que los motiven y entusiasmen en su proceso educativo”, señala Jorge San Martin, Director Ejecutivo de la Fundación Caminando Juntos.

Aprender haciendo: robótica educativa sustentable, alcanza a la Villa 21-24, Villa 15, Villa Lugano, Soldati, Barracas,, bajo Flores y Villa Fraga. Un universo de 7 escuelas secundarias de CABA, que involucra a 491 estudiantes de manera directa mientras que impacta sobre 2.568 de manera indirecta, así como a 21 docentes de manera directa y 341 de manera indirecta.

“Se trata de un proyecto que nace en contexto de pandemia a partir del reconocimiento de necesidades de los equipos directivos de escuelas secundarias”, afirma Luciana Alonso, Coordinadora de programas multisectoriales por las Vicarías de Educación y Vicaría Pastoral para las Villas de emergencia. “Este programa se está implementando en el segundo semestre de 2021 con proyección de dejar instalada capacidad institucional a futuro. Los directivos valoran especialmente la posibilidad de ofrecer a los estudiantes el acceso a una experiencia educativa valiosa de inclusión digital y cultura maker, que promuevan el desarrollo de prácticas escolares creativas y contextualizadas”, agrega Alonso.

La propuesta de cultura maker se organiza en 4 dispositivos complementarios que dan integralidad al proceso de implementación:

· Dotación de equipamiento tecnológico para el armado de aulas maker: notebooks, kits de componentes de electrónica/robótica y tableros de herramientas.

· Formación docente para el diseño de proyectos de robótica educativa sustentable, experiencias de aula que posibiliten el desarrollo de la creatividad, pensamiento crítico, lógica y asociaciones para la resolución de problemas.

· Acompañamiento y tutoría en el desarrollo de proyectos con estudiantes, para la creación de soluciones que asuman un compromiso social y ambiental.

· Feria de ciencia y tecnología, para comunicar, colaborar y compartir aprendizajes.

Acelerar la inversión en infraestructuras digitales para alcanzar una cobertura universal y aumentar el acceso a banda ancha de alta velocidad son asignaturas que en América Latina, y especialmente en Argentina estaban pendientes antes de la pandemia. La crisis sanitaria debería servir de ejemplo para que la problemática siga entre las prioridades a resolver cuando todo esto pase. El sector público y privado deben seguir uniendo esfuerzos, impulsando más y nuevos programas como el Modelo Integral de ProFuturo y Aprender haciendo de Lenovo, a través de Fundación Caminando Juntos (United Way Argentina), con el fin de reducir la desigualdad, y fomentar la inclusión educativa y social.