Hasta el 1° de mayo se realiza el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), con una programación pensada para todos los públicos que incluye más de 250 películas, tanto nacionales como internacionales. El sábado se proyectó en el cine Lorca de Avenida Corrientes 1428 la película Semidiós: La leyenda comienza, de Taiwán, en 103 minutos. Durante la función estuvo presente La embajadora Florencia Miao-hung Hsie, Directora de la Oficina Comercial y Cultural de Taipei en Argentina, quién dio la bienvenida a los asistentes.

La película solo apta para mayores de 13 años, está realizada con  títeres de gran calidad, que retoma una tradición milenaria, junto a pasajes de animación, efectos especiales (FX) e incluye  imágenes generadas por computadora (CGI).  La stop motion, de estos títeres se logra cuando cada fotograma se une con otro para formar secuencias que posibilitan simular movimiento.

El largometraje fue realizado por Wen Chang Huang, el cual con gran éxito dirige Pili International Multimedia, serie de televisión taiwanesa que debutó en 1984 y que continúa hasta la actualidad; donde se combina el arte de las marionetas con las destrezas marciales. En esta película se rescata lo mejor la realización manual de titers, bajo historias mitológicas orientales y toda la acción de las artes marciales, junto a las últimas innovaciones de la imagen digital para la cinematografía.

Sinopsis

El acupuntor estrella y aprendiz de artes marciales Su Huan-jen decide tratar al enfermo Señor de las Cinco Montañas y queda en el centro de una mortal intriga palaciega. Pronto descubrirá que el destino tiene planes mucho más grandes para él.
El tradicional arte taiwanés de los títeres de mano po-te-hi entra al siglo XXI por todo lo alto. De la mano, literal y figurada, del estudio Pili –van cuatro generaciones de la familia Huang dedicadas a contar viejas historias con técnicas rupturistas–, Demigod convierte un típico relato wuxia en cine de superacción deslumbrante, sofisticado y frenético. Y moderno, gracias a la exploración creativa de las posibilidades que ofrece el cruce de marionetas, efectos especiales prácticos y CGI. Tal como escribió Srikanth Srinivasan, la película de Huang “lo tiene todo: magia, locura, cielo, pecado, amor, traición, melodrama, baños de sangre heroicos y protagonistas extremadamente atractivos”. Y tiene, sobre todo, mucho cine de ese que nos hace abrir bien grandes los ojos. Agustín Masaedo